miércoles, 8 de junio de 2011

La sociedad de la información. Un modelo de desarrollo

Asistiendo el pasaje a la sociedad de la información cada vez son más evidentes los cambios que atraviesa la humanidad. Una de las más grandes transformaciones es aquella que vino de la mano de la creación de Internet.
            La aparición de Internet y la integración a nuestro ritmo de vida ha sido modificado por completo y afectado el comportamiento humano en tantos aspectos como nos es imaginable: la economía, la política, las relaciones, el trabajo, el amor, son sólo algunos de los ámbitos que ha transformado.
            No se puede juzgar si Internet presenta un plano de relaciones mejor o peor que el tradicional, lo que no se puede negar es que cambió la manera de vincularnos. “Las conexiones son ‘relaciones virtuales’. (…) Parecen estar hechas a la medida del entorno de la moderna vida líquida.”[1]
            Ahora, las relaciones, en sintonía a lo que explica Bauman, se caracterizan por ser efímeras y volátiles, lo cual no quiere decir que internet haya producido dicho cambio, pero sí lo motiva y facilita
            Cada vez se hace menos necesario el contacto cara a cara, existe el chat, las redes sociales, el home-work, las compras on-line.
            Según Ignacio Ramonet “…la revolución digital permite al sector financiero tener esa capacidad y desarrollo (…) las informaciones financieras circulan a la velocidad de la luz por las infraestructuras de la información”[2]. Las transacciones económicas también se trasladaron al mundo virtual y dieron origen a lo que hoy se conoce como comercio online. Hoy un cliente no necesita moverse para adquirir un determinado producto de su interés, en la mayoría de los casos basta con realizar una serie de operaciones desde su PC o netbook y en cuestión de días o meses alguien tocará el timbre de su casa para entregarle aquello que tanto deseaba.
            Internet abrió nuevas posibilidades a las empresas que hoy tienen la posibilidad de llegar a sus públicos a través de medios más interactivos. El uso de foros, redes sociales y sitios Web amigables inducen en muchos casos a que el usuario realice sus compras online. Sin embargo, en relación a la Argentina: “…la calidad de la oferta es pobre en términos de suministro, de atención al cliente y de funcionalidad de la Web”.[3]          Los beneficios no son solo para las corporaciones, los particulares también encontraron en la Web un nuevo lugar donde ofrecer mercadería. Sitios como mercadolibre.com y deremate.com presentan ofertas de artefactos electrónicos hasta accesorios para la casa a precios mucho más accesibles que los del mercado.
            Así, hemos desembocado en una sociedad altamente relacionada pero mediante vínculos efímeros, superficiales, dónde la única unión duradera es con uno mismo. Internet nos otorga la posibilidad de millones de relaciones pero fácilmente descartables. “(…) Una sociedad de individuos unidos solamente por su propio aislamiento. Lo que tienen en común los miembros de esa extraña comunidad es que todos sufren en soledad”.[4]
            Si se tiene una relación y se empieza a sentir cierto hastío, tenemos infinidad de chat rooms o a Facebook para deleitarnos con variedad de personalidades, dispuestas a complacernos. Allí nos encontraremos con personas muy distintas a nuestra pareja, con charlas que rozan el límite entre un simple coqueteo y una infidelidad. Esto es por el pánico y placer que provoca el tener vínculos profundos con otro. “(…) Desesperados al sentirse fácilmente descartables y abandonados (…), desconfían todo el tiempo del ‘estar relacionados’, y particularmente de estar relacionados ‘para siempre’”.[5]
            El fenómeno de las transformaciones de la Internet se extienden en tanto y cuanto la posibilidad de cada país/ región y la Argentina ha presentado un desarrollo descontinuo a lo largo de los años. La Argentina es un país reconocido por la inestabilidad económica y política. Esto siempre perjudicó las inversiones extranjeras que podrían ingresar al país dentro de un circuito de evolución tecnológica obligando a desarrollar un modelo de la sociedad de la información diferente. “Por lo tanto, dada a la situación económica de la Argentina y las grandes desigualdades existentes, no es posible pensar a corto plazo en un modelo de la Sociedad de la Información basado exclusivamente en las fuerzas del mercado en el que cada ciudadano disponga en su hogar de un punto de acceso” [6]


Castellari Remeditos
Dupuy De Lome Marie
Ferrari Regina
Guerra Macarena
Moreales  Muños Cecilia



[1] BAUMAN, Zygmunt: Amor líquido, México, Fondo de Cultura Económica, 2003, p.13.
[2] RAMONET, Revolución Digital y Globalización, http://www.etcetera.com.mx/pag42ne20.asp [consulta: 01/03/08] p. 2
[3] TELEFÓNICA: La sociedad de la Información en Argentina 2004-2006. Parte 1. p. 113
[4] BAUMAN, Zygmunt: La sociedad sitiada. Buenos Aires, 2004, Fondo de Cultura Económica, p. 207.
[5] BAUMAN, Zygmunt, Op. cit. P. 8.
[6] Gutiérrez, Fernando e Islas, Octavio: "Internet, utopía y panóptico de la Sociedad de la Información", Sala de Prensa N° 63, 2004, www.saladeprensa.org/art15.htm [consulta: 01/03/08], P. 30

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